Capítulo 137 —El Brindis de la Leona
El sol de la Toscana comenzó a teñir de oro los muros de piedra de la villa privada que Alessandro había alquilado para la ocasión. El aroma a azahar, pino y alta costura flotaba en el aire del jardín principal, blindado discretamente en el perímetro exterior por tres anillos de seguridad de la organización de Palermo. Para Lidia, sin embargo, aquello era simplemente el cuento de hadas con el que siempre había soñado. La dulce amiga de Alessia lucía radiante,