Cuando Jenna y David salieron del consultorio, lo hicieron en silencio, preocupados y con la mente llena de pensamientos oscuros y catastróficos. Tras escuchar al médico, el miedo se había apoderado de ellos.
Sin decir nada, ambos se encaminaron hacia la sala de espera, donde Rachel y Joseph se encontraban esperándolos con los rostros llenos de preocupación.
Sin embargo, antes de acercarse a ellos, David se detuvo en seco y tomó a Jenna por el brazo, para, a continuación, mientras la miraba fij