CAPÍTULO 47 – Una Efímera Tregua.
Tres días después.
—¿Dónde diablos te habías metido? —exclamó Susan, notoriamente molesta, cuando Amanda por fin atendió a una de sus infinitas llamadas que le había hecho—. Ya ha pasado el tiempo que te di y no he tenido noticias tuyas. ¿Qué ha pasado? ¿Has logrado dar con algo de interés sobre la vida de Jenna Miller?
Amanda suspiró y sonrió, antes de exclamar con voz triunfante:
—Sí, encontré algo que nos puede ser de gran utilidad; siento no haber contestado antes, pero estaba atando todos