CAPÍTULO 29 – Usted es el padre de Noah.
En ese momento, la puerta de la habitación se abrió, dando paso al doctor Smith, quien se adentró rápidamente, alertado por el grito de David, a quien observó con gesto preocupado.
—¿Está bien, señor? —preguntó, acercándose rápidamente.
David se enderezó, forzando una sonrisa.
—S-sí, doctor. Es solo que la pobre Jenna tropezó y cayó sobre mis piernas.
Jenna alternó la mirada entre David y el doctor Smith, confundida por cómo David se había referido a ella. Sin embargo, no dijo nada, sino que se