Una vez que David cortó la comunicación, Jenna miró su móvil, sintiendo cómo su corazón latía a mil por hora, al saber que, si la estaba llamando, era por algo verdaderamente importante.
Su voz al otro lado de la línea había sonado sumamente fría y más distante de lo habitual, lo que hizo que un nudo se le formara en el estómago.
Rápidamente, consciente de que a David Whitmore no le gustaba esperar, se puso de pie, dedicándole a Rachel una mirada de disculpas.
—Lo siento, Rachel, pero debo ir