Un mes y medio más tarde…
El tribunal estaba sumido en un inquietante silencio. Los pocos murmullos que surgían entre los asistentes se desvanecían con rapidez al escuchar el eco de los pasos firmes sobre el suelo de mármol.
Logan y Rachel se encontraban sentados en primera fila, con una vista clara del estrado en el que Joseph y Markus, por fin, serían juzgados. Para ambos, aquel juicio marcaba el final de una maldita pesadilla que los había mantenido al borde de la locura durante los últimos