Logan sintió que el aire se escapaba de sus pulmones, como si la rabia estuviera devorando todo el oxígeno a su alrededor. Se pasó una mano por el rostro, intentando procesar la información. A pesar de que no lo sorprendía, no podía evitar que aquello lo golpeara con fuerza.
—¿Tienes pruebas que se puedan utilizar en un tribunal? —preguntó, con un tono sombrío.
—Sí —respondió Victor, de inmediato—. Tengo absolutamente todo: mensajes, correos electrónicos, audios, registros de llamadas, e, inclu