Quince días después.
Desde que Esperanza James había sido dada de alta y trasladada a la mansión de Logan, el ambiente de la vivienda se había vuelto completamente tenso y cargado de una competitividad silenciosa. Rachel y Rebecca, ahora bajo el mismo techo, competían constantemente por quién cuidaba mejor de la matriarca de la familia. Para Rebecca, su suegra debía ser su responsabilidad, pero para Esperanza, era Rachel la que le ofrecía el cariño y la atención que necesitaba.
—Deja que yo me