Cuando Rachel entró en la habitación, cerró la puerta detrás de sí, con cuidado y con el corazón todavía latiéndole a toda velocidad. El sobre marrón que había encontrado y que ahora se apretaba contra el pecho, seguía oculto debajo de su pijama. Aunque no tenía ni la más mínima idea de qué podían contener esas cartas y documentos, ni qué podía revelar, algo en su interior le decía que eran importante. ¡Muy importantes!
Echando un vistazo rápido a Logan, quien se encontraba en la misma posición