—¿Piensas ir a buscarla? —preguntó Jazmín visiblemente perturbada ante aquella idea.
—No, por supuesto que no, pero debo estar pendiente de Alicia, algo me dice que debo proteger a Oliver de ella.
Jazmín asintió lentamente.
Una vez dentro del taxi, Alicia llamó a su abogado.
—Tengo las pruebas que me pidió. ¿Cuándo podemos vernos? —preguntó guardando silencio mientras aguardaba atenta por su respuesta.— Perfecto, a primera hora estaré allí.
Luego de la cena, Jazmín fue hasta la recáma