Ethan fue hasta la habitación de su pequeño. Abrió la puerta y entró, Jazmín le sonrió al verlo, y él también lo hizo. Mas, había algo diferente en él. Se veía preocupado y ella lo notó de inmediato.
—¿Te sucede algo, mi amor? —preguntó ella.
—No, un poco cansado. Sólo eso —contestó él, ocultando la verdadera razón de su cambio de humor.
—Puedes irte a descansar. Yo me quedo con Oliver, así aprovecho de leer un poco. —dijo buscando su mano.— ¿Te comenté que debo presentar un examen en la u