El rostro y la mirada cabizbaja de Ethan fueron suficientes para Jazmín cuando lo vio entrar en el dormitorio de Oliver.
—¿Qué ocurrió? —preguntó ofreciéndole su mano.
Ethan se acercó tomando su mano. Chasqueó los dientes y sólo dijo:
—Jane estuvo allí y al parecer el juez prefirió creer en sus mentiras y manipulación.
Jazmín lo rodeó por el torso y se refugió en su pecho.
—No te pongas triste, mi amor. Es sólo una batalla, al final saldrá la verdad. Nadie va a quitarte a tu hijo.
—Te nec