Siento que no puedo respirar, el pecho me duele y el sudor está por toda mi cara. En la oscuridad retuerzo mis piernas sin poder soltarme de lo que sea que me está sujetando. Dedos fríos presionan la piel de mis muñecas y mis tobillos. Intento gritar sin éxito, los sonidos no salen por mi garganta.
Lo único que escucho es la manilla subir y bajar. Identifico que estoy de alguna forma en la cama de mi habitación y desde esta es que veo mi puerta cerrada con alguien queriendo entrar. La manilla s