La impotencia llena cada rincón de mi cuerpo, pero no podía permitir que Federico se saliese con la suya. No lo iba a dejar así de fácil con cuales fuesen sus planes. Por esta clase de motivación es que estoy afuera del despacho en el que Leandro está dando la video conferencia, atenta a detectar cualquier indicio de alteración en su comportamiento.
Las puertas podrán estar cerradas, Federico adentro con su estúpida sobre medicación preparada, aun así, la voluntad no me iba a temblar si se le o