Mundo ficciónIniciar sesiónHestia considera que su vida es normal, hasta que eventos empiezan cuando ella cumple los 18. Una aventura celestial se acerca a la vida de Hestia, recuerdos comienzan a salir y personas que creía perdida vuelven.Hestia debe descubrir más de su pasado, su presente y su futuro.¿Logrará encontrar la luz? O ¿Será consumida por la oscuridad total?
Leer másDespierto una mañana luego de 3 días la acción que tuvimos, Alisher, se encontraba sentada junto a mi cama esperando que despertara.–¡Al fin! Mi hermano se pondrá feliz. –dijo ella. –Bueno, había despertado antes… Pero, quería dormir más. –dije mientras me sentaba en la cama, estaba en una cama de hospital, luego de la guerra, me había desmayado luego de usar tanto poder. Sin duda alguna, hice más cosas en menos de 4 meses de lo que hice en toda mi vida. Alisher hablaba y hablaba, podía oírla solamente, miraba que sus labios se movían mucho, pero ninguna de sus palabras entraban en mi cabeza. Tomé su mano. –Te pediré que me dejes dormir otro rato… –dije tratando de no hacerla sentir mal. –Son los medicamentos, me tienen algo mal. –Alisher se levantó y volvió a mirarme. –Te dejaré, pero no te inventes algo como los medicamentos, somos ángeles nos regeneramos. –dijo riendo y saliendo por la puerta. Miré el techo de la habitación y luego me levanté para mirar por la ventana, era un
–A sus posiciones, Lucían ha vuelto… –Danson gritó con tanta seguridad que todos en la parte de arriba del cerro comenzaron a sentir terror. Asher, se puso en posición detrás de Danson, lo que me pareció extraño ya que se suponía que Asher era parte del infierno. Miré que cada quién se encontraba en una posición, Alisher me tomó y corrimos detrás de un árbol cercano. –Todos tienen una tarea cuando Lucían escapara, pero yo nunca me aprendí la mía ya que nunca creí que… –ella se notaba asustada, no estaba lista para un suceso así de grande. La intenté tranquilizar, cuando una neblina comenzó a tapar todo el cerro y yo me quedé estática, sentí los pensamientos de algo lleno de odio, rencor, enojo, estaba totalmente hecho una furia, sentía cada uno de sus dolores del pasado. Miré a Alisher, y le di un poco de valor, sin duda, Lucían era una entidad que debí
Estaba asustada por los portales que habían estado saliendo en la parte de arriba del cerro, estaba segura que esto tenía que ser plan de Artemisa, así que corrí hacia Jenna, Dan y mi abuela, para realizar un escudo circular y así llevarlos a la parte baja del cerro antes de que todo se pusiera complicado. Miré una última vez para ver por el portal, para ver una cara similar. –¡Hola! No me digas que creíste que te abandoné… –Alisher, sale del portal junto a mi hermano detrás, sonreí ante gran sorpresa.–No iba a dejar que nos matara alguien tan fuerte. –dijo ella, mi hermano me dio un abrazo. En ese momento, empecé a escuchar aplausos detrás de nosotros. –Bravo, la familia está reunida ¿eh? –dijo Artemisa levantándose del suelo y caminando hacia nosotros. –No le darás un abrazo a tu hermanita, ¿Levis? –dijo ella riéndose. Ella empezó a caminar hacia nosotros, y por acto de desconfianza, Levis sacó su espada de la funda que se encontraba en su cintura. Ella retrocedió ante tener su
Abrí mis ojos para darme cuenta de que estaba mirando el cielo de una noche muy estrellada, me maravillé al ver semejante maravilla. Cuando sentí una mano junto a la mía, miré a mi lado y estaba Asher, volteé a mirarlo y verlo sonreír con algo de dificultad, me acerqué para darle un beso, él me sonrió con una sonrisa más completa. Luego lo beso nuevamente, pero no me separo de sus labios, él se ríe junto a mí. Y es cuando me acuerdo, que me quedé dormida en la mitad de un cerro antes de ir a salvar a mis seres queridos, brinqué del susto y me di cuenta de que realmente estaba sucediendo. Ayudo a Asher a levantarse, el cual ya estaba mejor que cuando llegamos. –¿Puedes con ello? –dije preocupada. –Claro que sí. No voy a fallarte luego que me dieras aire. –dijo. Plantó un beso en mi frente y continuamos nuestra subida al cerro, Alisher, no había vuelto a dejar rastro de ella. Miré a mis alrededores y no había nada. Sin duda, nos había abandonado. Miré mis manos temblorosas al estar s
Último capítulo