A William le extrañó que su esposa no le escribiera en todo el día, ella siempre solía hacerlo, pero supuso que había estado ocupada.
Lo más probable es que quisiera disimular, pero él sabía que le estaba preparando alguna sorpresa para su cumpleaños.
En realidad, Will no deseaba nada ese año, solo estar tranquilo con ella, pero sabía que Kath no podía dejar ir el día como si fuera cualquier otro.
Ya a las seis de la tarde la sensación de que algo no estaba bien lo hacía mirar el teléfono una y