Dime dónde y cómo está mi esposo.
Cuando Kath despertó se encontraba cobijada entre los brazos de uno de los guardias.
Este corría entrando a urgencias y gritaba pidiendo un doctor.
Aturdida, sintió como la colocaban en una camilla y el guardia le explicaba con brevedad al médico lo que estaba sucediendo.
—Will, mi marido —intentó decir cuando una nueva contracción le recorrió el vientre y se encogió en la camilla.
Se la llevaron enseguida mientras le pedían que se calmara, pero ella no podía dejar de preguntar por su esposo y