Ángela sintió una mezcla de angustia y determinación mientras escribía el mensaje a Bastián. La verdad sobre Marie, y su engaño, debía salir a la luz. No podía permitir que Bastián siguiera siendo manipulado por ella. Con dedos temblorosos, pulsó el botón de envío y observó cómo el mensaje desaparecía en el éter digital. No tardó en recibir la respuesta de Bastián, invitándola a su apartamento para hablar.
Tomó un taxi con la mente agitada, su corazón golpeando contra su pecho. La lluvia caía a