El tiempo se alargó interminablemente. Cada segundo era una eternidad mientras Sebastián esperaba noticias. Finalmente, el médico salió del quirófano, con una expresión más relajada.
—Señor Montenegro, la operación ha sido un éxito. Su esposa y su bebé están bien. El bebé es prematuro y necesitará cuidados especiales, pero esperamos que ambos se recuperen completamente.
—Gracias doctor. —Sebastián sintió un gran alivio.
—Puede pasar a ver a su hija.
Sebastián caminó por el pasillo del hospita