Capítulo 83
—Dios… extrañaba estar en casa… —el abuelo se recostó a las almohadas, mientras Samara se apresuró por buscar más para colocar alrededor, y que este obtuviera mayor comodidad.
Y en cuanto terminó esto, ella se sentó a los pies de la cama. Ahora se encontraban solos, porque André había recibido una llamada en cuanto dejó al abuelo, y salió de la habitación.
—¿Cómo es que estás más linda que nunca? Incluso aquí en esta casa cómoda puedo detallarte mejor… —Inquirió el abuelo cómo para