Samara entró a la clínica con evidente alegría en su rostro, ya que hoy le darían de alta al abuelo, después de todo este tiempo con tanta tensión.
Su petición había sido insistente porque estuviera en el momento en que saliera de la clínica, y aprovechando que sus padres tenían una reunión importante, se alistó muy temprano para ser una de los primeros en llegar.
Saludó a los familiares de André, y de alguna forma lo buscó entre la gente en la sala, pero no lo encontró por ninguna parte.
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