Mientras tanto Agatha, estaba desesperada por no encontrar a Brigdoyoon en ningún lugar, nadie lo había visto llegar la noche anterior, aquello le preocupaba un poco, pero no lo suficiente como para salir en busca de él, al contrario, deseaba que estuviera muerto, así todo aquello en la mansión le quedaría a ella.
―Agatha, deberías de salir a buscar al joven Brigdoyoon ―habló Morsen.
― ¿Por qué no sales tú si tanto quieres saber de su paradero? ―respondió.
―Porque tú eres su esposa y yo solamen