Aunque alfa Marcus insistió en que me quedara mientras iban tras Kira, me negué. Como me estaba recuperando, no quería que lo forzara, pero no pude evitarlo. No podía quedarme atrás sin hacer nada al respecto.
Yo era a quien ella quería reemplazar, yo era la razón de todo esto, y no me quedaría de brazos cruzados mientras Marcus luchaba mis batallas por mí.
—¿Estás bien? —preguntó él por enésima vez desde que nos habíamos subido al carruaje.
—Estoy bien —le aseguré de nuevo, extendiendo la mano