Mundo ficciónIniciar sesión—Ay, don Omar, hoy es un gran día para usted. Mire quien acaba de llegar, su amigo Konrad.
El tipo sonrió afable, amistoso y sereno. Yo, en cambio, debí controlar el reflejo de vómito que me produjo el solo verlo.
—¡Amigo mío!, recién supe lo que pasó y vine a verte —dijo el desgraciado en cuanto se acercó para abrazar a Omar, tomó asiento en el borde de la cama y fijó su c&







