Mundo ficciónIniciar sesión«Ya no quiero esto», el pensamiento cruzó veloz. Mi mente decidió silenciar cada asquerosa palabra o sonido suyo para perderse en la canción de fondo que trajo consigo otro momento más agradable:
«Kevin, hazlo tú…», la voz de Omar resonó desde mis memorias como una súplica urgida. Aunque no se encontraba conmigo, sentí su calidez envolverme y con loca vehemencia, hice lo posible por aferrarme a ese extraño sentimiento que él me transmitía. Aquella noche que invadió mi mente, yo es






