Capítulo 96. Fuerte y resistente como nuestra familia.
Emma Uzcátegui
El sol está bajo, proyectando un cálido resplandor dorado sobre la playa, mientras veo a Gabriel caminando hacia la orilla con el cubo en la mano y un brillo decidido en los ojos.
Las risitas de Sandra son, como música, una banda sonora para este momento perfecto, mientras lo espera con una expresión de adoración.
—Ahora, señoras y niñas, prepárense para presenciar la construcción del castillo de arena más grande que esta playa haya visto jamás —declara Gabriel, remangándose la c