Capítulo 75. Decisiones Valientes
Emma Marín
El abogado me miraba fijamente desde detrás de su escritorio, evaluando cada palabra que decía mientras yo hablaba con un fervor que ni siquiera sabía que tenía.
—Acabo de ver a Sandra —repetí, mi voz cargada de emoción—. Esa niña no puede quedarse con esos supuestos tíos. Algo no está bien con ellos, y lo único que quiere es estar conmigo y con Gabriel. ¿Qué podemos hacer para evitar que se la lleven?
El abogado asintió lentamente, procesando lo que le acababa de contar.
—Señora Uzc