Helen se trasladó al rancho para estar al lado de su hijo, dejó sola a Débora con los niños. Tal como le correspondía Daniel se ocupó de todo. A fin de cuentas, Rebeca aún era su esposa puesto que no habían llegado a divorciarse. Encargaron una ceremonia sencilla en el cementerio del lugar con la intención de que asistieran únicamente su familia, que era bien poca y unos pocos amigos más allegados. De buena fe pensó que debía comunicarlo a los parientes más próximos de su esposa, así que loc