Eso era relativo, quizá también los seres tan despreciables como Jorge podían llegar a cambiar, por intentarlo no quedaría. Débora amaba demasiado a Daniel para orillarlo a vivir una vida de desgaste continuo que acabaría con ambos, ya no le quedaban fuerzas para luchar.
-Ahora quizá te dolerá un poco, pero con el tiempo todo quedará diluido, si Jorge se olvida de ti podrás volver a encontrar el amor. Inténtalo al menos – le hizo prometer – Podrás ver a los gemelos cuando quieras y tenerlos con