¡Su esposa embarazada! ¡Débora embarazada! Y el sin enterarse. Su primera reacción fue de ira, furia contra su esposa por habérselo ocultado. Luego se enfureció consigo mismo por pensar así. ¿Cómo iba a atreverse Débora a decirle que estaba esperando un hijo después de sus “afortunadísimas” palabras advirtiéndole que no quería tener más hijos?
Creyó morir nuevamente de pena y culpabilidad, no daba una a derechas, todo lo bueno que le pasaba, el mismo se encargaba de estropearlo de la manera