Se escuchó un murmuro de sorpresa y pena entre los hombres, Martín tomó la iniciativa para anunciar que creía hablar en nombre de todos para decirle que estaban a su disposición, que todos apreciaban mucho a la señora y que no iban a aceptar ningún pago extra por su colaboración. Emocionado les dio las gracias a todos antes de repartir las tareas. Mandó un grupo al pueblo, les ordenó ponerse a disposición de Tony, se encargarían de la vigilancia de los sospechosos. El resto, repartidos en gr