Las palabras de Draven resonaron en la habitación silenciosa como un trueno suave, y el rostro de Cassy se encendió de golpe con un rubor intenso que le cubrió desde el cuello hasta las orejas, dejándola sin aliento y sin saber dónde mirar. Su corazón golpeaba contra sus costillas con una fuerza desesperada, y la mente se le nubló por completo, incapaz de encontrar una respuesta coherente. Intentó balbucear algo, cambiar de tema, buscar cualquier excusa que le permitiera salir de aquella situac