El despertar de Cassy fue como emerger de un océano profundo, oscuro y turbio, luchando por encontrar la superficie entre corrientes revueltas que parecían querer arrastrarla de nuevo hacia el abismo.
Lo primero que sintió fue una punzada aguda detrás de sus ojos, un dolor sordo y pulsante que se extendía por toda su frente, como si su cerebro hubiera crecido demasiado para caber dentro de su cráneo. Sus párpados pesaban toneladas, pegados por una especie de sueño denso y pegajoso que no le of