Sospechas.
—¿Estarás bien? —cuestiona Karina hacia su amiga y jefa.
Beatrice se adentra en su SUV que el vigilante le ha llevado por otra calle.
—Estaré bien… Tú… Por favor está atenta a todo.
Karina le da una sonrisa, con pena y también rabia contenida con la junta. Incluso le da una mirada desafiante a Theodore antes de irse, que, en lugar de molestarlo, le resulta atractivo. No sabía que tenía tanto carácter.
—Me aseguraré de que Aarón no se vuelva loco, ¿le parece?
Beatrice ríe un poco, y hace un ademán de “descuide”. Ella sabe, o cree, que no existe la posibilidad de que su primo haya provocado todo esto, teniendo en cuenta de que sacar a Family Linkash del rollo en que está le quedaría demasiado grande. Y no es por ser egocéntrica. Beatrice sabe que Aarón huirá tarde o temprano de este problema.
Ella no dice nada más hacia el hombre mayor, solo le da una última mirada y sube las ventanas de su camioneta para luego conducir en silencio por las calles, con un nudo en su garganta. Con la mano