Ariadna Thompson
Reviso mi teléfono y la frustración se apodera de mí al darme cuenta de que no hay ni un solo mensaje de Jordano. Parece que se está tomando muy en serio nuestra discusión de esta tarde, cuando despidió a Evangeline. Sin embargo, no puede esperar que yo vaya por la vida como si nada hubiera pasado, ignorando el dolor que cada una de sus acciones me causa.
Me quedo en la oficina más tiempo, evitando cualquier encuentro con los demás empleados mientras termino mi turno. Apretando