Mundo ficciónIniciar sesiónYesi salió de la habitación con la mirada cristalizada, entonces escuchó aquellas palabras de Teresita.
—Eres una desgraciada —expresó alzando en sus brazos a su sobrina—. Sabes muy qué no eres bien recibida en esta casa —inquirió con dureza—. Quiero que te largues y me entregues las llaves —ordenó estirando una de sus manos para recibirla.
Teresita tembló de c







