Alessandro
Decir que la mocosa se ve hermosa sería quedarme corto. Y el hecho de que ella ni siquiera sea consciente de la magnitud de su belleza hace que resalte mucho más.
Y esa es una de las razones por la que no he podido quitarle los ojos de encima en todo el trayecto que llevamos en el carro, hasta que finalmente ella me da una mirada de mejillas sonrojadas.
—Me estás poniendo nerviosa—me dice y no puedo evitar esbozar una sonrisa.
Los dos últimos días han sido completamente distintos a t