Valeria
Me duele la cabeza.
Eso es lo primero que pienso cuándo intento abrir los ojos, pero una punzada dolorosa me atraviesa y me hace volver a cerrarlos e intentar respirar profundo para calmarme, es ahí cuando escucho el pitido.
Bep… bep… bep…
Eso consigue que mi respiración se acelere y sin importarme el dolor, mis ojos se abran de inmediato solo para darme cuenta que mi pesadilla se ha hecho realidad.
Estoy en un hospital…Las paredes blancas me dan la bienvenida, al igual que el suero que