Punto de vista Maximiliano
—¡DEVUELVEME A MI HIJA CARINIO! —volvió a gritar la zorra
La mire fijamente a los ojos, estaba tan diferente que era casi irreconocible, pero esa mirada penetrante llena de maldad era fácil de distinguir para mí, nunca podría olvidar esos ojos que me hicieron tanto daño.
De su imponente y marcada figura, no quedaba absolutamente nada, solamente el reflejo de lo que la vida estaba maltratando a Samantha , pues en su mano izquierda, llevaba un bastón sosteniendo su cami