FRENTE A FRENTE...
La tensión que envolvía la Villa Vegetti se había vuelto casi irrespirable. Nadie se movía. Nadie parecía dispuesto a romper aquel silencio que había quedado suspendido después de las últimas palabras de Renata. Claudia continuaba inmóvil junto al marco de la puerta principal, sosteniéndose con dificultad mientras intentaba procesar las acusaciones que acababan de destruir la imagen de la vida que durante años había defendido con orgullo. A pocos metros de ella, el comisario, el inspector, Adri