El departamento de Sebastian, con sus luces cálidas y su silencio impecable, parecía un mundo ajeno al caos exterior. Renata estaba sentada en el sofá, con las piernas recogidas ligeramente hacia un lado, sosteniendo un libro entre sus manos. La estantería frente a ella era amplia. Elegante. Llena de títulos que no esperaba encontrar.
Arquitectura.
Derecho.
Historia.
Incluso filosofía.
Renata pasó la página con cuidado. Sus dedos ya no temblaban como antes.
La tranquilidad del lugar o quizás el