Erick y Ava llegaron hasta donde estaba. Me sentí sin energía por un momento al haber perdido, a veces no me agradaba ser tan competitiva, solo a veces.
—¿Qué sucedió? — Rick me miró con una ceja alzada.
—Tu primo ganó una competencia que tuvimos. — Los dos se rieron.
—Bueno, creí que sabías, que el también es muy competitivo.
—Lo noté, gracias. — Volvieron a reírse.
—No pareces contenta, ¿qué apostaron? — Preguntó Ava apoyándose en la barrera también.
—Un deseo. Tengo que cumplir su deseo.
—No