Desperté gracias a la alarma. Austin se quejó a mi lado y yo sonreí divertida porque había notado que él no era muy madrugador. Aun no podía creer que el manejara una empresa por sí solo. Al quitarme la colcha de encima sentí frío. La temperatura comenzaba a descender claramente. Tenía que comprar calentadores paralas habitaciones en uso. Me levanté con cuidado y salí de la habitación. Pretendía preguntarle a Ava y Erick si querían acompañarnos. La verdad el plan había sido muy apresurado y par