Laurent
Esto no podía ser cierto, era mi cuervo, no era otra mujer, la estaba viendo por mis propios ojos, no era un fantasma ni menos una ilusión. Ese maldito de Romanov algo hizo para engatuzarla y quitármela, pero haré todo cuanto esté de mi parte para traerla de nuevo a mí. Ella es mía y ese imbécil ya la usó todo lo que quiso. Amor ¡JA! ni ellos se lo creen, esos dos no se aman, sus miraditas cómplices no son más que una fachada para hacernos creer que son la pareja perfecta...
- Laurent..