CAPÍTULO 61
Bianca
Me quedé sentada en el borde de la cama, mirando la puerta cerrada, esperando el sonido de sus pasos que sabía que no llegarían hasta el amanecer. Las palabras de Elena seguían dándome vueltas en la cabeza: "Lupe dice que usted es muy complicada".
Sentí una sequedad pastosa en la garganta, una sed nacida de la ansiedad y el desconcierto. Por instinto, alargué la mano hacia la mesita de noche. Lupe siempre, sin falta, me dejaba una jarra de cristal con agua fresca y unas roda