CAPÍTULO 60
jaxson
Llegamos a mi despacho privado. Me serví un trago de whisky sin hielo; necesitaba que el ardor me recordara que todavía estaba vivo, que todavía tenía el control. Marcus se quedó de pie frente al ventanal, observando el vacío de las mesas de juego que esa noche permanecían cerradas por "mantenimiento".
— Suéltalo de una vez, Marcus —dije, dejando el vaso sobre la mesa con un golpe seco que resonó en el silencio de la oficina
— Llevas todo el trayecto desde la finca con la mi