CAPÍTULO 59
Bianca
Un segundo estaba allí, perdida en el calor de la confesión de Jaxson y el sabor del vino, y al siguiente, la realidad de su mundo lo reclamaba. Vi a Marcus en el umbral, una sombra rígida y urgente que desvaneció cualquier rastro de la paz que habíamos construido.
Jaxson se levantó, su rostro transformándose en esa máscara de piedra que tanto me intimidaba al principio. Ya no era el hombre que me besaba en la biblioteca; era el señor Sterling de nuevo.
— Voy a ir al casino