CAPÍTULO 48
Jaxson
El trayecto hacia los camerinos del personal fue un borrón de adrenalina y furia contenida. Mis botas golpeaban el suelo con un ritmo metálico que vaticinaba una tormenta de sangre. Había dejado atrás el desastre del salón principal, la caja fuerte violada y la sonrisa socarrona de Rossi, pero nada de eso importaba ahora. La única prioridad era comprobar por mí mismo que Bianca estaba bien. Karla me había dicho que la tenía, pero hasta que no la viera con mis propios ojos, mi