CAPÍTULO 106
Jaxson
El dolor en mi costado ya no era una molestia incontrolable, sino un recordatorio sordo de que seguía vivo. Con cada día que pasaba, sentía cómo la fuerza regresaba a mis músculos, como la marea que vuelve a reclamar la costa tras una tormenta. Los ejercicios respiratorios que el doctor me había impuesto eran un maldito infierno para mi orgullo, pero habían funcionado. Ya no me sentía como un inválido atrapado entre sábanas de hospital; me sentía de nuevo como el dueño de m