CAPÍTULO 103
Bianca
El coche blindado se detuvo frente a la torre de Obsidiana con una suavidad que contrastaba con el estrépito de mis pensamientos.
Caminé por el vestíbulo con pasos que resonaban en el mármol, una cadencia firme que intentaba ocultar el hecho de que, por dentro, cada fibra de mi ser estaba en tensión. Marcus caminaba medio paso por detrás de mí. Su sola presencia era mi escudo, pero sabía que la verdadera batalla no se ganaría con guardaespaldas, sino con la autoridad que e